viernes, 12 de febrero de 2010

Me hurtaron.

Como puedo culparte por algo de lo que no eres completamente culpable. Ya que fui complice y permiti que todo sucediera. Te llevastes el brillo de mis ojos con el brillo de tu sonrisa. Me dejastes atonito, desde el primer momento que sonreistes. LLegastes cuando no buscaba a nadie, y creo que mi llegada a tu vida fue inesperada. Sigo recordando la manera tan extraña en que me tratabas, pero a la final senti que en tu extraña actitud conmigo habia un poco de cariño. Me regalastes mil sonrisas pero me robastes el brillo de mis ojos, aunque he buscado conocer a otras personas, simplemente no me encuentro en ninguno de dichos encuentros, porque simplemente no estas tu. Odio que me hagas sonrrojar, que me cortes la respiracion con tu simple e infantil voz, odio que mi actitud inmadura te alejo, odio adorar una cancion que me recuerda a ti. Pero sabes algo, el brillo de mis ojos no se fue completamente contigo, simplemente su fuerza se debilito un poco. Espero que en cualquier momento el tenue reflejo se convierta en una aurora que escandile a todo aquel que decida mirar. Y aunque te quiero un monton, yo me amo mas.